Por: Madeline Román
Plantea Mikhail Bakhtin en su libro The Dialogic Imagination que el espacio que ocupa una palabra es más amplio que la palabra misma, y fue Edgar Morín quien señaló que muchos de los grandes descubrimientos han sido el resultado de la emigración de un concepto de un campo del saber a otro.
Energía de punto cero nace de un deseo y de una disposición a ponderar la irradiación de un concepto- —nacido en la física cuántica— para la vida psíquica, social y política contemporánea. Nace también de nuestro deseo de identificar figuras de pensamiento que nos auxilien a producir sentido del contexto epocal por el que transitamos.
La energía de punto cero es “la música silenciosa que opera de trasfondo” (BMResearch, nd) tanto en el universo de las pequeñas cosas como en el de los grandes sistemas. Es el concepto a partir del cual se reconoce que el vacío no está vacío, sino que lo habita un mar de campos fluctuantes, no observables ni capturables, abiertos a la posibilidad de constituirse en cualquier cosa. Es la potencia de este concepto la que nos mueve a seguir, a insistir, a figurar otros mundos posibles, desde una valoración de lo común y de la incertidumbre, no como una debilidad, sino como una fortaleza del pensamiento.
La energía de punto cero nos sugiere que no hay espacio vacío de potencialidades. Despojados ya hasta de nuestros deseos por su propia realización, como planteó Jacques Baudrillard (1995) en su momento, esperamos contribuir a producir, desde la potencia de este concepto (de esta frase discursiva), otros combinatorios de saber y de poder.
En el curso de nuestra opción de privilegiar este concepto, visitamos también otras figuras de pensamiento de las cuales nos hemos alimentado a lo largo de nuestras respectivas trayectorias intelecto-existenciales: el pensamiento de un quizás, el devenir, lo porvenir, el aleteo de una mariposa, son algunas de esas figuras hermanas que apuntan a lo que Edgar Morin nombró como un pensamiento desfundamentado capaz de, al menos, atisbar otros modos de vida. Es allí donde pongo mi apuesta.
Baudrillard, J. (1995). El crimen perfecto. Anagrama
BMResearch (nd). Zero Point Energy [Video] YouTube. https://youtu.be/LFeFJjaZ_uQ
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